EL ORIGEN
Todo empieza con una imagen.
Durante años trabajé como realizadora de televisión. Aprendí que una historia depende de cómo la miras, de lo que decides encuadrar y de lo que dejas fuera.
Con el tiempo sentí que necesitaba crear algo propio. Algo que dependiera únicamente de mi manera de observar y de decidir… Y cambié el formato. No dejé de contar historias, sino que empecé a hacerlo desde otro lugar.
No vengo del mundo de la joyería. Vengo del mundo creativo. Y esa forma de mirar sigue siendo el punto de partida.
Sigo trabajando igual que entonces. Primero está la imagen. Un recuerdo concreto, un paisaje, mi familia, conversaciones que nunca conté. Después viene el proceso de transformarla en algo tangible.
Cada colección parte de esa imagen.
Antes las historias se quedaban en una pantalla.
Ahora se convierten en objetos que se pueden llevar.
Al final, no ha cambiado tanto.
Sigo mirando. Sigo creando.
No he dejado de contar.
Solo he cambiado el lenguaje.
La imagen sigue siendo el origen.
En Demoraes encuentra su forma.











